En una licitación, los requisitos no están en un solo sitio. Hay que mirar el pliego de cláusulas administrativas, el de prescripciones técnicas, los anexos, las aclaraciones y los modelos de declaración. Basta con que falte un certificado, una firma o un dato mal puesto en el sobre para que te excluyan, aunque tu oferta fuera la mejor. Y cada vez que toca corregir algo deprisa, se arriesga el contrato.
Con la IA bien montada, tu equipo puede sacar en una lista todos los requisitos de todos los documentos, cada uno con la página de la que sale. Luego, antes de presentar, la misma herramienta coteja tu oferta con esa lista y te enseña lo que falta o no cuadra. Lo que antes eran días de leer y releer se queda en unas horas, y la oferta sale bien a la primera.
No lo hacemos nosotros por ti: te dejamos el sistema funcionando en las cuentas de tu empresa, probado con un pliego tuyo, con una guía y un vídeo para que lo use quien prepare las ofertas. Si quieres, te acompañamos en las primeras licitaciones.
Un caso típico
Pongamos una empresa de mantenimiento que se presenta a dos concursos al mes y prepara las ofertas entre dos personas. Con el sistema, cada pliego empieza con la lista de requisitos ya sacada, y el último día, en lugar de repasar el sobre de memoria, lo cotejan con la lista y corrigen lo que falte antes de enviarlo.